La norma permite que los contribuyentes retiren los dólares del colchón, es decir no declarados, sin ser cuestionados por ARCA (la ex AFIP). El objetivo es «blindar» a los ahorristas ante futuras administraciones para que puedan disponer de sus fondos «no declarados» sin estar obligados a demostrar su origen.
La misma introduce una reforma estructural en la relación entre el fisco y el contribuyente, estableciendo un nuevo paradigma basado en la presunción de veracidad de las declaraciones juradas y una importante actualización de los umbrales de punibilidad.
¿Qué cambia y a quiénes beneficia la ley de Inocencia Fiscal?
«Todavía no está no está ni promulgada ni reglamentada, por lo tanto, difícilmente podamos tener grandes conclusiones definitivas. Hay otros puntos a tener en cuenta y fundamentalmente hay tres focos de cambio: el primero tiene que ver con el régimen penal tributario, donde los umbrales para poder realizar denuncias penales por parte del fisco, se elevaron drásticamente de un millón y medio a 100 millones de pesos», explicó en LV12, el CPN Nicolas Estofan.
En este sentido, «si el fisco me determinaba hasta el viernes de la semana pasada 2 millones de pesos yo ya podía tener una denuncia penal. Entonces este punto apunta a bajar la conflictividad judicial, o sea, que los juicios que lleguen valgan la pena, y no gastar el sistema judicial en temas no tan importantes».
Procedimientos tributarios
Estofán sostuvo que en esta ley hay cambios importantes. «Por un lado, aumentaron las multas, entonces si uno presentaba tarde una declaración jurada, había una multa de $200. Este monto pasó a $220.000 o $240.000, esta es una de las que más se habla. También bajó el plazo de prescripción en materia tributaria, en lo que es impuestos de 5 a 3 años, y en materia previsional de 5 a 10 años, sólo para contribuyentes cumplidores para tener cierta seguridad jurídica».
En conclusión, el magíster en Derecho Tributario, aclaró que estos dos puntos abarca a todos los contribuyentes, no sólo para los que depositan los dólares bajo el colchón. «Esto no es un blanqueo, sino un voto de confianza al contribuyente, y se exterioriza vía menor información a ARCA».

