El retroceso se concentró en el último tramo del año, con un diciembre particularmente adverso: los ingresos aumentaron apenas 2% frente a una inflación del 2,8%, lo que implicó una pérdida directa de poder adquisitivo. Según oficializó el Indec, la merma anual se explicó íntegramente por el deterioro del último cuatrimestre, en el que la inflación aceleró y los ajustes salariales quedaron rezagados.
Asimismo, los haberes públicos fueron nuevamente el sector más perjudicado con una suba de solo 1% durante diciembre y sufriendo una pérdida de 1,8% del poder adquisitivo. En tanto, los privados subieron 2,5%, experimentando una caída real del 0,3%. Desde el inicio de la presidencia de Javier Milei, la caída de los salarios se notó más: todo el universo de registrados bajó 7,1% real. El salario del público perdió 17,03% de su poder adquisitivo, mientras que los privados solo cedieron 1,55%.
De esta manera, el año cerró con un marcado deterioro en la capacidad de compra de los trabajadores formales, que habían mostrado cierta estabilidad en los meses previos. El dato refleja la dificultad de los ingresos para acompañar el ritmo de los precios en un contexto de alta inflación, y anticipa un desafío para la recuperación del poder adquisitivo en 2026, especialmente si la dinámica inflacionaria persiste y las negociaciones paritarias no logran compensar la pérdida acumulada.
FUENTE: C5N

